Tratamiento en el hogar: Primeros auxilios en caso de exposición al frío
Cuando se expone al frío, las medidas de primeros auxilios pueden impedir que siga perdiendo calor y ayudar al cuerpo a calentarse lentamente. Pruebe estas ideas.
- Mantenga la calma. El miedo o demasiada actividad causa sudoración. El sudor puede hacerle sentir frío.
- Encuentre refugio. Salga del frío, el viento o el agua.
- Quítese la ropa fría y mojada.
- Póngase ropa seca, fabricada con tejidos que dejen escapar la humedad, como la lana, el poliéster o el nailon (no el algodón), y que ofrezca buen aislamiento. Cúbrase la cabeza.
- Si no hay ropa seca disponible de inmediato, puede tratar de calentarse haciendo contacto piel a piel. Después de quitarse la ropa mojada, envuélvase junto con otra persona con una manta o bolsa de dormir y permita que el calor corporal vuelva a calentarlo.
- Entre en calor bajo una manta térmica, si hay una disponible.
- Muévase, pero no esté tan activo como para sudar. Gire los brazos como un molino de viento para hacer circular la sangre y calentarse. La actividad crea calor corporal y mejora la circulación de la sangre. Debe evitar sudar porque enfría el cuerpo.
- Beba líquidos calientes y coma. Evite bebidas con cafeína o alcohol. Coma alimentos con mucha energía, como golosinas. No le dé alimentos ni bebidas a una persona que actúe de manera confusa o que reaccione lentamente.
- No use un baño de agua tibia para tratar de calentarse. Darse un baño de agua tibia puede causar más problemas. Continúe probando otros métodos, y preste mucha atención.
- No consuma tabaco.
- Tenga cuidado con los calefactores y el fuego para no quemarse. Tenga en cuenta que si usted (o la persona) se sienta frente a un calefactor o al fuego para entrar en calor, el riesgo de sufrir quemaduras es mayor. Esto se debe a que la piel afectada por el frío pierde sensibilidad, por lo que es posible que no se dé cuenta de cuándo debe alejarse del calefactor o del fuego.
- Protéjase la piel. La piel afectada por la congelación puede estar más sensible tras la lesión por frío. La zona afectada debe protegerse con protector solar y ropa protectora para evitar daños cutáneos adicionales. El color de la piel afectada también puede cambiar con el tiempo.
Cómo cuidar el rostro, las manos y los pies
Si pequeñas zonas del cuerpo (orejas, cara, nariz, dedos de las manos o dedos de los pies) están muy frías o congeladas, pruebe estas medidas de primeros auxilios para calentarlas.
- Evite actividades que puedan dañar aún más la piel lesionada por el frío.
- No se frote ni masajee la piel congelada.
- No vuelva a calentar la piel congelada si es posible que se congele de nuevo. Espere hasta encontrar refugio. La lesión empeorará si la piel se congela, se descongela y vuelve a congelarse.
- Si es posible, no camine con los pies congelados. Pero es mejor caminar con los pies congelados que descongelar los pies si hay probabilidad de que vuelvan a congelarse.
- No ponga nieve sobre la zona ni cubra el miembro con nieve apisonada.
- Caliente pequeñas zonas del cuerpo.
- Sople aire caliente sobre las manos frías.
- Coloque las manos o los pies dentro de una prenda de vestir abrigada en contacto directo con la piel. Póngase los dedos enfriados en una axila.
- Protéjase las orejas frías con las manos calientes en forma de copa.
- Ponga las manos, los pies o las orejas fríos en agua tibia (no caliente) durante 15 a 30 minutos. No use agua que tenga una temperatura superior a 108° F (42° C).
- Pueden usarse toallas tibias para calentar la zona genital pero tenga cuidado de no quemar la piel.
- Use una bolsa de agua caliente cubierta con un paño o una almohadilla térmica a baja temperatura. Tenga cuidado de no quemarse la piel.
- Protéjase la parte del cuerpo fría o congelada de más exposición al frío y moretones. Protéjase los dedos de las manos o los pies. Envuelva con cuidado los dedos de las manos o los pies con un material suave y seco, como algodón o gasa.