¿Qué es el cáncer de tiroides?
El cáncer de tiroides es la multiplicación de células anormales en la glándula tiroidea. Estas células a menudo forman pequeños tumores que se llaman nódulos. Pero la mayoría de los nódulos tiroideos no son cáncer y no causan daño.
Existen varios tipos diferentes de cáncer de tiroides. El tratamiento para el cáncer de tiroides a menudo tiene éxito con el plan de tratamiento adecuado.
¿Cuál es la causa?
Los especialistas no saben cuál es la causa del cáncer de tiroides. Al igual que con otros cánceres, cambios en el ADN de las células parecen desempeñar un papel. Estos cambios en el ADN pueden incluir cambios que son hereditarios así como aquellos que ocurren con el envejecimiento.
¿Cuáles son los síntomas?
Muchas personas no tienen ningún síntoma cuando se les diagnostica cáncer de tiroides. Este cáncer a menudo se detecta cuando se hace un estudio por imágenes por otro motivo. El síntoma más común es un bulto o hinchazón en el cuello. Otros síntomas pueden incluir dolor o dificultad para tragar. O podría tener ronca la voz.
¿Cómo se diagnostica?
Si tiene un bulto en el cuello que pudiera ser cáncer de tiroides, probablemente le hagan una biopsia con aguja fina. Esta prueba podría ser todo lo que se necesita para diagnosticar cáncer de tiroides. En algunos casos, también podría hacerse una prueba molecular u operar para determinar si un bulto (nódulo) es cáncer de tiroides.
¿Cómo se trata el cáncer de tiroides?
El tratamiento para el cáncer de tiroides a menudo incluye cirugía, yodo radiactivo y terapia hormonal tiroidea. Puede incluir radioterapia, quimioterapia o tratamiento dirigido. Un cáncer de tiroides de muy bajo riesgo tal vez no necesite tratamiento inmediatamente. Con controles y pruebas regulares, el médico puede observar atentamente el cáncer para detectar cualquier señal de crecimiento (conducta expectante).
Causa
Los especialistas no saben cuál es la causa del cáncer de tiroides. Pero al igual que con otros cánceres, cambios en el ADN de las células parecen desempeñar un papel. Estos cambios en el ADN pueden incluir cambios que son hereditarios así como aquellos que ocurren con el envejecimiento.
Las personas que han estado expuestas a mucha radiación tienen probabilidades más altas de tener cáncer de tiroides.
Una radiografía dental de vez en cuando no aumentará la probabilidad de tener cáncer de tiroides. Pero un tratamiento con radiación de la cabeza, el cuello o el pecho en el pasado (especialmente durante la infancia) puede hacerle correr riesgo de llegar a tener cáncer de tiroides.
Qué aumenta su riesgo
Un factor de riesgo para el cáncer de tiroides es algo que incrementa su probabilidad de tener este cáncer. Tener uno o varios de estos factores de riesgo puede aumentar la probabilidad de que tenga cáncer de tiroides. Pero esto no significa que definitivamente lo tendrá. Y muchas personas que tienen cáncer de tiroides no tienen ninguno de estos factores de riesgo.
Los factores de riesgo incluyen:
- Ser mujer.
- Exposición a altos niveles de radiación, como después de un accidente en una planta de energía nuclear.
- Antecedentes de tratamientos de radiación a la cabeza, el cuello o el pecho en la infancia.
- Antecedentes personales o familiares de enfermedad tiroidea o de cáncer de tiroides.
- Heredar mutaciones genéticas que pueden causar cáncer de tiroides u otras afecciones hereditarias, como la poliposis familiar.
Cómo reducir el riesgo
La mayoría de los casos de cáncer de tiroides no pueden prevenirse.
Un tipo raro de cáncer de tiroides, que se llama cáncer medular de tiroides, es hereditario. Una prueba genética puede decirle si usted tiene una probabilidad mayor de llegar a tener este tipo de cáncer. Si esta prueba muestra que tiene un riesgo elevado, usted puede hacerse extirpar la glándula tiroidea para reducir su riesgo de cáncer de tiroides más adelante.
Síntomas
Muchas personas no tienen ningún síntoma cuando se les diagnostica cáncer de tiroides. Este cáncer a menudo se detecta cuando se hace un estudio por imágenes, como una tomografía computarizada, por otro motivo.
Cuando el cáncer de tiroides crece, puede causar estos síntomas:
- Usted puede tener un bulto o hinchazón en el cuello. Este es el síntoma más común.
- Puede tener dolor en el cuello y a veces en los oídos.
- Puede tener dificultad para tragar.
- Podría tener dificultad para respirar o tener sibilancias constantes.
- Podría tener ronca la voz.
- Podría tener una tos frecuente que no está relacionada con un resfriado.
Qué ocurre
El cáncer de tiroides es una enfermedad que se produce cuando células anormales comienzan a multiplicarse en la glándula tiroidea. Es posible que note un bulto en el cuello y acuda al médico. O su médico podría notar un bulto durante un examen físico de rutina o en una prueba de diagnóstico por imagen que se esté realizando por otro problema de salud.
Casi todos los cánceres de tiroides se tratan con cirugía. Después de la cirugía, es posible que deba tomar medicamentos de hormona tiroidea durante el resto de su vida. Algunas personas también pueden necesitar terapia de yodo radiactivo. En los casos en los que no es posible realizar una cirugía o en los que el tratamiento con yodo radiactivo no surte efecto, existen otros tratamientos disponibles.
En algunos casos, el cáncer de tiroides puede reaparecer después del tratamiento. Puede aparecer en la zona del cuello o en otra parte del cuerpo, como los pulmones. La atención médica y las pruebas de seguimiento pueden ayudar a detectar el cáncer de tiroides a tiempo en caso de que reaparezca.
Cuándo llamar a un médico
Póngase en contacto con el médico si tiene:
- Un bulto o hinchazón en el cuello. Este es el síntoma más común del cáncer de tiroides.
- Dolor en el cuello y, en ocasiones, en los oídos, que no desaparece y no está causado por un resfriado o alergias.
- Ronquera que no está relacionada con un resfriado.
- Dificultad para tragar.
- Dificultad para respirar o sibilancias constantes.
- Tos persistente que no está relacionada con un resfriado.
- Dolor óseo.
Exámenes y pruebas
Para diagnosticar el cáncer de tiroides, el médico le preguntará sobre sus antecedentes de salud y le hará un examen físico. Usted puede hacerse pruebas, entre ellas:
- Un análisis de sangre para comprobar el nivel de la hormona estimulante de la tiroides (TSH, por sus siglas en inglés).
- Una ecografía tiroidea.
- Una gammagrafía tiroidea.
- Una prueba de captación de la tiroides.
Si las pruebas indican la posible presencia de cáncer, tal vez le hagan:
- Una biopsia con aguja fina. Esta extrae una muestra pequeña de tejido para revisar si hay células cancerosas.
- Pruebas moleculares. Estas pruebas examinan las células de su biopsia.
- Cirugía. A veces los resultados de una biopsia u otras pruebas no son suficientes y es necesario operar.
Generalidades del tratamiento
El tratamiento para el cáncer de tiroides se basa en el tipo y el estadio del cáncer y en otras cosas, como su salud general. El tratamiento podría incluir:
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Conducta expectante. Un cáncer tiroideo de muy bajo riesgo tal vez no necesite tratamiento inmediatamente. Con controles y pruebas regulares, el médico puede observar atentamente el cáncer para detectar cualquier señal de crecimiento (conducta expectante).
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Cirugía. Probablemente lo operen para extraer parte o la totalidad de la tiroides. Es posible que el médico también extraiga algunos ganglios linfáticos para ver si tienen cáncer.
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Yodo radiactivo. Podrían darle yodo radiactivo para destruir cualquier tejido tiroideo restante después de la operación.
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Terapia hormonal tiroidea. Después de la operación, probablemente tome una pastilla diaria para reemplazar las hormonas que la tiroides produce normalmente. Esto también puede ayudar a evitar que reaparezca el cáncer de tiroides.
A veces el tratamiento incluye radioterapia, quimioterapia y tratamiento dirigido.
El médico hablará con usted sobre sus opciones antes de elaborar un plan de tratamiento.
Cuidados paliativos
Los cuidados paliativos son un tipo de atención médica para las personas que tienen una enfermedad grave. Son distintos de la atención que recibe para curar su enfermedad, que se llama tratamiento curativo. Los cuidados paliativos ofrecen una capa adicional de apoyo que puede mejorar su calidad de vida, no solo en el cuerpo, sino también en la mente y el espíritu. A veces, los cuidados paliativos se combinan con el tratamiento curativo.
El tipo de cuidado que usted reciba depende de lo que necesite. Sus objetivos guían su cuidado. Puede recibir tanto cuidados paliativos como cuidados para tratar su enfermedad. No es necesario que elija entre uno u otro.
Los cuidados paliativos pueden ayudarle a controlar los síntomas, el dolor o los efectos secundarios del tratamiento. Pueden ayudarle a usted y las personas cercanas a usted a comprender mejor su enfermedad, hablar más abiertamente sobre sus sentimientos o decidir qué tratamiento quiere o no quiere. También pueden ayudarle a comunicarse mejor con los médicos, el personal de enfermería, su familia y sus amigos.
Cuidado personal
Hay cosas que puede hacer para ayudar a controlar los efectos del cáncer y los efectos secundarios del tratamiento.
- Tome los medicamentos exactamente como se los recetaron. Llame al médico si cree que está teniendo un problema con su medicamento.
- Coma alimentos saludables. Si no tiene ganas de comer, trate de comer alimentos que contengan proteína y calorías adicionales para mantener la fuerza y evitar la pérdida de peso. Beba sustitutos líquidos de comida para obtener calorías y proteínas adicionales. Trate de comer su comida principal temprano en el día.
- Haga algo de actividad física todos los días, pero no se canse demasiado. Siga haciendo las cosas que disfruta mientras su energía se lo permita.
- Tome medidas para controlar el estrés, como aprender técnicas de relajación. Para también ayudar a reducir el estrés, duerma lo suficiente, aliméntese de forma saludable y saque tiempo para hacer las cosas que disfruta.
- Considere unirse a un grupo de apoyo. O hable con el médico o un consejero acerca de sus inquietudes.
- Si tiene vómitos o diarrea:
- Beba mucho líquido para prevenir la deshidratación. Opte por tomar agua y otros líquidos claros. Si tiene una enfermedad renal, cardíaca o hepática y tiene que restringir los líquidos, hable con el médico antes de aumentar la cantidad de líquido que bebe.
- Cuando pueda comer, pruebe sopas claras, alimentos suaves y líquidos hasta que todos los síntomas hayan desaparecido durante 12 a 48 horas. Otras buenas opciones incluyen pan tostado seco, galletas saladas, cereales cocidos y postres de gelatina, como Jell-O.
Tratamientos complementarios
Algunas personas utilizan tratamientos complementarios junto con el tratamiento médico. Pueden ayudar a aliviar los síntomas del cáncer y el estrés o los efectos secundarios del tratamiento para el cáncer. Los tratamientos que pueden ser útiles incluyen:
- Acupuntura para aliviar el dolor y otros síntomas.
- Meditación o yoga para aliviar el estrés.
- Masaje y biorretroalimentación para reducir el dolor y la tensión.
- Ejercicios de respiración para ayudarle a relajarse.
Hable con el médico sobre cualquiera de estas opciones que desee probar. Y dígale al médico si ya está usando algún tratamiento complementario. No tienen como fin reemplazar el tratamiento médico habitual. Pero pueden ayudarle a sentirse mejor y a sobrellevar mejor el tratamiento.
Cómo obtener apoyo
Las relaciones asumen una nueva importancia cuando usted se enfrenta al cáncer. Su familia y amigos pueden brindarle apoyo. También puede ser conveniente que mire más allá de las personas cercanas a usted.
- Comuníquese con familiares y amigos. Recuerde que las personas a su alrededor quieren apoyarle, y pedir ayuda no es una señal de debilidad.
- Dígales cómo pueden ayudarle. Sus amigos y familiares desean ayudarle, pero tal vez algunos de ellos no sepan qué hacer. Hacer una lista podría ser útil. Por ejemplo, podría pedirles lo siguiente:
- Hacer recados o recoger a sus hijos.
- Llevar comidas o las compras a su casa.
- Llevarlo a citas.
- Acompañarlo a las citas con el médico y tomar notas.
- Busque ayuda de otras fuentes. Los lugares para buscar apoyo incluyen:
- Asesoría psicológica. La asesoría psicológica puede ayudarle a sobrellevar el cáncer y el impacto del cáncer en su vida. Los diferentes tipos de asesoramiento incluyen terapia familiar, terapia para parejas, asesoramiento grupal y asesoramiento individual.
- Su equipo de atención médica. Su equipo debería brindar apoyo. Sea abierto y sincero acerca de sus miedos y preocupaciones. El médico puede ayudarle a conseguir los tratamientos médicos adecuados, como la asesoría psicológica.
- Grupos espirituales o religiosos. Estos grupos pueden brindar consuelo y tal vez puedan ayudarle a encontrar asesoría u otros servicios de apoyo social.
- Grupos sociales. Los grupos sociales pueden ayudarle a conocer gente y a participar en actividades que disfrute. Concéntrese en actividades que le brindan consuelo, como pasar tiempo al aire libre o estar con niños.
- Un grupo de apoyo para el cáncer. Los grupos de apoyo para personas con cáncer ofrecen apoyo y consejos prácticos. Usted puede oír a otras personas hablar sobre lo siguiente:
- Cómo es vivir con cáncer.
- Maneras prácticas de manejar el tratamiento contra el cáncer y sus efectos secundarios.
- Formas de sobrellevar su enfermedad.