Cómo dejar de fumar

¿Por qué dejar de fumar?

Cuando deje de fumar, empezará a notar beneficios reales con el paso del tiempo. En unas pocas horas, su presión arterial bajará y tendrá más energía. En aproximadamente un mes, respirará más profundamente y toserá menos. Con el paso de los años, su riesgo de padecer enfermedades cardíacas, ataques cerebrales y cáncer se reducirá considerablemente.

¿Es demasiado tarde para dejar de fumar?

No, nunca es demasiado tarde. No importa cuándo deje de fumar, su salud mejorará.

Las personas que dejan de fumar reducen el riesgo de padecer cáncer, enfermedades pulmonares, ataques cardíacos, ataques cerebrales y enfermedades vasculares. Se enferman con menos frecuencia y se recuperan más rápido.

Dejar de fumar tiene otras ventajas.

  • Es posible que mejore su sentido del gusto y del olfato.
  • Su ropa y su cabello dejarán de oler a humo.
  • Es probable que su dificultad para respirar y su nivel de energía mejoren después de dejar de fumar.

Además, al dejar de fumar, ayudará a los demás.

  • Reducirá los riesgos para la salud de sus familiares debido al humo de tabaco ambiental.
  • Sus hijos tendrán menos probabilidades de empezar a fumar.
  • Si está embarazada, ayudará a su bebé a recibir el oxígeno necesario para comenzar su vida de forma saludable. Si deja de fumar, se reducirá la probabilidad de que surjan problemas graves, como partos prematuros o anomalías congénitas.

¿Cómo puede dejar de fumar?

Tener un plan y tomar medicamentos puede ayudarle a dejar el tabaco. Un plan para dejarlo le ayuda a prepararse con antelación. Antes de dejar el tabaco, debe identificar las situaciones que podrían provocarle la necesidad de consumirlo y planificar cómo las va a afrontar. También debe pensar en qué tipo de apoyo necesita. El médico puede recomendarle medicamentos que pueden ayudarle.

¿Por qué es tan difícil dejar de fumar?

La nicotina es adictiva. Dejarlo es difícil porque su cuerpo depende de la nicotina del tabaco. También es difícil dejarlo porque muchas cosas pueden desencadenar su deseo de consumir tabaco, como tomar una taza de café o terminar de comer. Puede ser muy difícil renunciar a estas rutinas.

¿Subirá de peso al dejar de fumar?

Dejar el tabaco puede hacer que quiera comer más o comer más a menudo. Esto puede conducir a un aumento de peso después de dejarlo. Por lo tanto, en su plan para dejar de consumir tabaco, asegúrese de incluir alimentos saludables y algo de actividad física. Estas cosas pueden ayudarle a controlar su peso mientras deja el consumo de tabaco.

¿Qué pasa si vuelve a fumar?

Si tiene un desliz y consume un poco de tabaco, no se rinda. Hable con alguien que haya dejado el hábito o con un asesor. Pídales consejo sobre qué hacer. Un desliz podría convertirse en un consumo habitual (una recaída), por lo que es importante tomar medidas al respecto lo antes posible.

¿Por qué fuma?

La mayoría de las personas no se plantean cuándo o por qué fuman. Solo lo hacen. Sin embargo, saber cuándo y por qué fuma puede ayudarle a elegir la estrategia para dejar de fumar que tenga más probabilidades de funcionar. Quizás fume:

  • Para aliviar la tensión, especialmente después de discusiones, en momentos de estrés o cuando se siente enfadado, deprimido o alterado.
  • Para satisfacer las frecuentes ganas de fumar.
  • Para controlar su peso, ya sea para mantenerlo bajo o porque teme subir de peso si deja de fumar.
  • Para estimularse, o para concentrarse, mejorar su atención o aumentar su energía cuando se siente sin fuerzas.
  • Para sentirse parte del grupo, al unirse a sus amigos para fumar un cigarrillo.

¿Qué motivos tiene usted para fumar?

Por qué fuman los niños y los adolescentes

Muchos niños y adolescentes consumen cigarrillos, cigarrillos electrónicos u otros tipos de tabaco porque sus amigos lo hacen. También pueden consumir tabaco por simple curiosidad. O bien, pueden recurrir a él para lidiar con la ansiedad, la depresión o el estrés.

Los adolescentes pueden pensar que consumir tabaco es una forma de parecer más maduros, independientes y seguros de sí mismos ante sus compañeros. Es posible que lo hagan para rebelarse contra los adultos. Sin embargo, los niños y adolescentes también se ven influidos por su familia. Son especialmente propensos a consumir tabaco si sus padres lo hacen.

Beneficios de dejar de fumar

Cuando deje de fumar, notará beneficios reales con el paso del tiempo. Entre ellos se incluyen tener más energía, un mejor sentido del olfato y del gusto, y más dinero en el bolsillo. Y si lleva un registro de las formas en que dejar de fumar le ha ayudado a lo largo de las horas, los días, los meses y los años, esto puede ayudarle a dejar el hábito para siempre. Estas son algunas de las ventajas que puede esperar.

Las primeras horas o días

  • Poco después de dejar de fumar, su presión arterial y frecuencia cardíaca bajarán. Esto significa que el corazón y los vasos sanguíneos tienen que esforzarse menos.
  • En cuestión de días, es posible que note que tiene más energía, ya que el nivel de monóxido de carbono en la sangre vuelve a la normalidad, dejando espacio para más oxígeno.

En unas semanas

  • Es posible que pase más tiempo con su familia y amigos, ya que no tiene que salir constantemente a fumar.
  • La mayoría de los síntomas relacionados con dejar de fumar, como las ansias de fumar, la ansiedad y el insomnio, deberían comenzar a disminuir.

En unos meses

  • Cuando los pulmones empiecen a despejarse, toserá menos y respirará más profundamente, por lo que le resultará más fácil mantenerse activo.
  • Es posible que mejore su sentido del gusto y del olfato. Esto significa que quizá disfrute más de la comida ahora que cuando fumaba.
  • Su ropa, su auto y su casa olerán menos a humo.

A lo largo de los años

  • Al cabo de un año, podría ahorrar mucho dinero, dependiendo de dónde viva y de cuánto solía fumar.
  • Con el paso de los años, su riesgo de padecer enfermedades cardíacas, ataques cardíacos y ataques cerebrales se reduce.
  • Al cabo de 10 años, su riesgo de padecer cáncer de pulmón se reduce aproximadamente a la mitad. Y su riesgo de padecer muchos otros tipos de cáncer también es menor.

Si alguno de estos beneficios le parece interesante, hoy es un buen momento para dar el primer paso para dejar de fumar. Su cuerpo se lo agradecerá en solo unas horas.

Cómo dejar de fumar: Primeros pasos

Conozca sus motivos

Si está pensando en dejar de fumar, es posible que tenga varios motivos para hacerlo. Su salud puede ser uno de ellos.

  • Al dejar de fumar, reduce el riesgo de padecer muchos problemas de salud graves, como cáncer, enfermedades pulmonares, ataques cardíacos, ataques cerebrales, enfermedades vasculares y ceguera por degeneración macular.
  • Cuando no fuma, enferma con menos frecuencia y se recupera más rápido. Tiene menos probabilidades de contraer resfriados, gripe, bronquitis y neumonía.
  • Como no fumador, es posible que note que su estado de ánimo es mejor y que se siente menos estresado.

Tenga un plan para dejar de fumar

Tener un plan puede ayudarle a dejar de fumar.

  • Sepa cuáles son sus razones para dejar de fumar. Esto ayuda a que se mantenga motivado.
  • Fije una fecha para dejar el hábito. Elija una fecha y respétela.
  • Cambie su entorno y sus rutinas. Deshágase de sus cigarrillos, ceniceros y encendedores. Si puede, evite estar alrededor de otras personas que fuman.
  • Prepárese para las emociones y ansias. Si se siente estresado o de mal humor, pruebe a hacer ejercicio, llamar a un amigo o dedicarse a un nuevo pasatiempo.
  • Decida si va a tomar medicamentos. Los medicamentos y los productos de sustitución de nicotina pueden aumentar sus posibilidades de dejar de fumar. Pueden aliviar las ansias y los síntomas de abstinencia.
  • Consiga asesoramiento psicológico. Las personas que recurren al asesoramiento telefónico, en línea, en grupo o individual tienen muchas más probabilidades de dejar de fumar.
  • Pruebe un programa para dejar de fumar. Los programas pueden ofrecer ayuda en persona, por teléfono, a través de mensajes de texto, en aplicaciones o en línea. Procure encontrar un programa dirigido por alguien que haya recibido capacitación para ayudar a las personas a dejar de fumar.
  • Obtenga apoyo. Busque ayuda de personas que puedan animarle y ayudarle a sobrellevar el estrés.
  • Esté preparado para una recaída. Si tiene un desliz, no se culpe. Solo significa que quizá tenga que cambiar su estrategia para dejar de fumar.
  • Celebre el éxito. Esto le ayuda a sentir que dejar de fumar está a su alcance. Y le recuerda por qué lo está haciendo.

Decida si va a tomar medicamentos

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (FDA, por sus siglas en inglés) ha aprobado varios medicamentos para ayudar a la gente a dejar el tabaco. Los medicamentos que sugieren los médicos más a menudo son:

  • Tratamiento sustitutivo de la nicotina. Este incluye chicles, parches, tabletas, aerosoles nasales e inhaladores de nicotina. Usted puede comprar chicles, parches y tabletas sin receta.
  • Vareniclina (Chantix). Este medicamento de venta con receta ayuda con los síntomas de abstinencia y las ansias de consumir tabaco. También reduce el placer que obtiene de la nicotina.
  • Bupropión SR. Este medicamento recetado de liberación sostenida reduce los síntomas de abstinencia y las ansias.

No tendrá que tomar medicamentos para siempre, solo durante el tiempo que sea necesario para ayudarle a dejar el hábito. Aumentan sus posibilidades de dejar el tabaco incluso si los medicamentos son el único tratamiento que usa para dejar el hábito. Sus posibilidades son aún mejores cuando combina medicamentos y otras estrategias para dejar de consumir tabaco, como el asesoramiento.

Su empleador o plan de salud puede ayudar a pagar los medicamentos o un programa para dejar el tabaco.

Planifique con antelación para controlar las ansias de nicotina y los síntomas de abstinencia

Dejar de fumar no es fácil. La nicotina crea adicción. Cuando intenta dejar de fumar o de consumir otros productos con nicotina, sufre el síndrome de abstinencia de nicotina. Para sobrellevar mejor este proceso, planifique cómo va a gestionar sus ansias y los síntomas de abstinencia.

  • Obtenga apoyo. Hable con el médico, así como con su familia y amigos, sobre su plan para dejar de fumar. Infórmese sobre los programas y herramientas que pueden ayudarle.
  • Reduzca el estrés. Sin la nicotina, es posible que se sienta tenso y de mal humor. Busque formas saludables de reducir el estrés y afrontar estos sentimientos.
  • Manténgase más activo. Esto puede ayudarle a reducir las ansias de fumar y a aliviar algunos síntomas de abstinencia.
  • Descanse lo suficiente. Se sentirá mejor y podrá afrontar mejor el estrés que supone dejar de fumar.
  • Utilice medicamentos para dejar de fumar o sustitutos de nicotina. Pueden ayudarle a controlar la abstinencia de nicotina y las ansias de fumar.
  • Distraiga su atención de las ansias de fumar. Puede masticar chicle o cambiar la actividad que esté realizando.

Cómo obtener apoyo

Un aspecto importante a la hora de dejar de consumir tabaco es contar con el apoyo de las personas de su entorno. Estas pueden incluir:

  • El médico. Puede recetarle medicamentos para ayudarle a dejar el hábito y ayudarle a planificar la mejor forma de usarlos. También puede derivarle a programas de asesoramiento.
  • Familiares y amigos. Pueden ofrecerle apoyo y ayudarle a distraerse cuando sienta la necesidad de consumir tabaco.
  • Redes sociales. Muchas aplicaciones para dejar de consumir tabaco, disponibles para teléfonos inteligentes o tabletas, le permiten compartir su progreso con amigos y familiares. Es una forma de obtener apoyo y ánimo adicionales.
  • Ayuda profesional. Las personas que recurren al asesoramiento telefónico, en grupo, individual o en línea tienen muchas más probabilidades de dejar el hábito. Puede probar lo siguiente:
    • La línea nacional para dejar el tabaco: 1-800-QUIT-NOW (1-800-784-8669).
    • Ayuda profesional de un médico, personal de enfermería o terapeuta.
    • Programas para dejar el tabaco, como el programa Freedom from Smoking (www.freedomfromsmoking.org) de la Asociación Americana del Pulmón (American Lung Association) (www.lung.org).

Cómo afrontar una recaída

La mayoría de las personas que dejan el tabaco lo intentan muchas veces antes de dejarlo definitivamente. Por eso, si tiene un desliz y consume un poco de tabaco, no se rinda. Hable con alguien que haya dejado el tabaco o con un psicólogo para obtener ideas sobre qué hacer. Un desliz podría convertirse en un consumo habitual (recaída), por lo que es importante hacer algo diferente cuanto antes. Si está tomando medicamentos o utilizando sustitutos de nicotina, siga haciéndolo. Y considere la posibilidad de añadir un nuevo tratamiento, como el asesoramiento individual.

Si tiene una recaída, no se sienta mal consigo mismo. Una recaída es solo una señal de que necesita probar una estrategia diferente.

Si intentó dejar el hábito sin medicamentos ni un programa, considere probarlos la próxima vez. Los medicamentos y los tratamientos de sustitución de nicotina (como chicles, parches o pastillas) pueden ayudarle a dejar el tabaco con éxito. Si fuma, pueden aumentar considerablemente sus posibilidades de éxito. Y combinar los medicamentos con el asesoramiento resulta aún más eficaz.

Para volver a encaminarse:

  • Piense en lo que le hizo volver a consumir tabaco. Quizás no pudo soportar las ansias. O quizás no contó con suficiente apoyo de su familia o amigos. Quizás ocurrió algo estresante que desencadenó el impulso y, a partir de ahí, no pudo parar.
  • Aprenda a reconocer cuándo podría tener un desliz o una recaída, y planifique con antelación cómo afrontar esas situaciones. Las personas que recaen tras haber dejado de consumir tabaco durante seis semanas no suelen hacerlo a causa de la abstinencia de nicotina. Más bien, recaen porque se ven envueltas en situaciones que les provocan ganas de consumir tabaco.
  • Haga una lista de lo que ha aprendido. Y piense cuándo quiere volver a intentarlo, por ejemplo, la semana que viene, el mes que viene o la próxima primavera. O no tiene por qué esperar. Si sigue motivado para dejarlo, vuelva a intentarlo tan pronto como lo desee.
  • Recuerde sus motivos para dejarlo. Recuérdese a sí mismo que, al dejarlo, puede evitar problemas de salud graves y vivir más tiempo. Quizás quiera proteger su corazón y su salud y vivir más tiempo.

Cómo evitar volver a consumir tabaco

Para dejar de consumir tabaco, debe aprender a controlar las ansias y las tentaciones. Sin embargo, no consumir tabaco implica aprender a pensar y actuar como alguien que no lo consume.

Muchas personas que logran superar esas primeras semanas difíciles sin tabaco empiezan a tener problemas unas tres o cuatro semanas después de haber dejado de consumir tabaco. Sorprendentemente, este es aproximadamente el momento en que las ansias físicas han desaparecido. Y, sin embargo, a menudo vuelven a consumir tabaco.

¿Por qué ocurre esto? Algunos investigadores han descubierto que no volver a consumir tabaco puede depender de su capacidad para empezar a verse como una persona que no consume tabaco.

Para ayudarle a dar este paso, considere la posibilidad de pasar tiempo con otras personas que no consumen tabaco. Podría empezar a asistir a una clase de ejercicio físico o a un curso de cocina saludable. Pruebe cualquier otra actividad que no encaje con la imagen que tenía de sí mismo como consumidor de tabaco.

Podrá disfrutar y valorar un estilo de vida sin tabaco cuando:

  • Se dé cuenta, a partir de sus experiencias, de que puede afrontar el estrés sin tabaco.
  • Se enfrente a situaciones en las que solía consumir tabaco y ya no sienta la necesidad de hacerlo.
  • Encuentre otras formas de hacer aquellas cosas para las que antes recurría al tabaco.
  • Rechace o supere la imagen que tiene de sí mismo como consumidor de tabaco.

Riesgos asociados a otros productos del tabaco y de nicotina

El tabaco y otros productos con nicotina son nocivos y no constituyen alternativas sin riesgos para los cigarrillos. Son adictivos. Pueden provocar graves problemas de salud.

  • Cigarros y tabaco de pipa. Los cigarros y el tabaco de pipa pueden ser adictivos. Las personas que los consumen siguen corriendo el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y cánceres de pulmón, cabeza y cuello.
  • Tabaco sin humo. El tabaco sin humo, como el tabaco de mascar, es adictivo. Puede aumentar el riesgo de cáncer de boca y pérdida de dientes, así como de enfermedades de las encías y otros problemas dentales.

Cigarrillos electrónicos

Los cigarrillos electrónicos pueden crear adicción y le exponen a sustancias químicas que pueden afectar al corazón y a los pulmones. El uso de cigarrillos electrónicos o de dispositivos que contengan THC (una sustancia química presente en la marihuana) u otros aditivos puede provocar lesiones pulmonares mortales. La nicotina líquida puede ser tóxica si se ingiere o si entra en contacto con la piel. Manténgala fuera del alcance de los niños. Los cigarrillos electrónicos también pueden provocar lesiones por explosiones o quemaduras.

Créditos

Revisado: 1 abril, 2026

Autor: El personal de WebMD Ignite
Comité de revisión clínica
Todo el material educativo de WebMD Ignite es revisada por un equipo que incluye médicos, enfermeras, profesionales sanitarios avanzados, dietistas registrados y otros profesionales de atención médica.

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