Espasmos del llanto

¿Qué son los espasmos del llanto?

Los espasmos del llanto son breves períodos de tiempo en los que los niños pequeños dejan de respirar. Suelen durar menos de un minuto. Estos espasmos pueden provocar que el niño se desmaye (pierda el conocimiento). Los espasmos del llanto suelen producirse cuando un niño pequeño está enfadado, frustrado, siente dolor o tiene miedo.

Existen dos tipos de espasmos del llanto:

  • Un espasmo cianótico, que suele producirse como respuesta a la ira o la frustración. Es el tipo más común.
  • Un espasmo pálido, que suele producirse como respuesta al dolor o al miedo.

Algunos niños pueden sufrir ambos tipos de episodios en algún momento.

Los espasmos del llanto pueden darse en niños de entre 6 meses y 6 años de edad. Algunos niños los sufren con frecuencia, mientras que otros solo los padecen de vez en cuando.

Por lo general, los espasmos del llanto no son graves y, con el tiempo, desaparecen por sí solos.

¿Cuál es la causa de los espasmos del llanto?

Los espasmos del llanto suelen estar causados por un cambio en la respiración o por una disminución de la frecuencia cardíaca. Estas reacciones pueden estar provocadas por la ira, la frustración, un susto o dolor.

En algunos niños, los espasmos del llanto pueden estar relacionados con la anemia por deficiencia de hierro, una afección en la que el cuerpo no produce una cantidad normal de glóbulos rojos.

¿Cuáles son los síntomas?

Por lo general, los espasmos del llanto hacen que el niño se desmaye. A veces, los espasmos del llanto pueden provocar espasmos musculares o rigidez en el cuerpo. Su hijo se despertará por sí solo y comenzará a respirar de nuevo con normalidad.

Los síntomas de los episodios (cianóticos) provocados por emociones como la ira o la frustración incluyen:

  • Piel de color rojizo o azul violeta, especialmente alrededor de los labios.
  • Un corto arrebato de llanto fuerte que dura menos de 30 segundos.
  • Hiperventilación (respirar en exceso).
  • Una pausa en la respiración después de exhalar.

Los síntomas de los episodios (pálidos) provocados por el miedo, el dolor o una lesión incluyen:

  • Palidez en la piel.
  • Un solo grito o nada de llanto.
  • Disminución de la frecuencia cardíaca.
  • Sudoración.
  • Sueño o fatiga después del episodio.

Algunos niños también tienen convulsiones durante episodios de espasmos del llanto. Esto no significa que tengan un trastorno convulsivo. Las convulsiones son diferentes de las contracciones leves, y pueden hacer que su hijo vomite o se orine. Hay más probabilidades de que estas ocurran en niños que tienen espasmos del llanto de mayor duración.

¿Cómo se diagnostican?

Por lo general, los médicos pueden diagnosticar los espasmos del llanto basándose en lo que ocurre durante cada episodio. El médico examinará a su hijo y le pedirá que describa los episodios. Puede resultarle útil llevar un registro de lo que ocurre durante cada episodio.

Si el médico cree que su hijo tiene un trastorno convulsivo u otra afección, como anemia por deficiencia de hierro, es posible que necesite someterse a otras pruebas.

¿Cómo se tratan los espasmos del llanto?

La mayoría de los niños no necesitan tratamiento para los espasmos del llanto. Estos episodios desaparecerán a medida que su hijo crezca. Si el médico considera que los episodios se deben a una afección médica, es posible que su hijo necesite tratamiento.

Para reducir la probabilidad de que se produzcan más episodios, asegúrese de que su hijo descanse lo suficiente e intente ayudarle a sentirse seguro. Asegúrese de informar al médico de su hijo si este empieza a tener episodios con más frecuencia o si parecen peores o diferentes a los anteriores.

Los espasmos del llanto pueden resultar frustrantes para los padres. Si le cuesta lidiar con los espasmos de su hijo o nota que se enfada, hable con el médico o con un psicólogo. Intente recordar que estos espasmos suelen producirse cuando los niños están enfadados, frustrados, sienten dolor o tienen miedo.

¿Qué puede hacer si su hijo tiene un espasmo del llanto?

Para proteger a su hijo durante los espasmos del llanto, acuéstelo en el suelo y evite que sus brazos, piernas y cabeza golpeen cualquier objeto duro o afilado.

Es posible que su hijo deje de respirar hasta por 1 minuto (60 segundos) durante un episodio. Si su hijo no se despierta rápidamente y comienza a respirar de nuevo, llame al 911 o a otros servicios de emergencia. El operador del 911 puede pedirle que le dé a su hijo respiraciones de rescate mientras espera a que llegue la ayuda.

Después del episodio, tranquilice y consuele a su hijo.

Créditos

Revisado: 10 enero, 2026

Autor: El personal de WebMD Ignite
Comité de revisión clínica
Todo el material educativo de WebMD Ignite es revisada por un equipo que incluye médicos, enfermeras, profesionales sanitarios avanzados, dietistas registrados y otros profesionales de atención médica.

Revisado: 10 enero, 2026

Autor: El personal de WebMD Ignite

Comité de revisión clínica
Todo el material educativo de WebMD Ignite es revisada por un equipo que incluye médicos, enfermeras, profesionales sanitarios avanzados, dietistas registrados y otros profesionales de atención médica.