Trasplante de corazón

Un trasplante de corazón es un procedimiento en el que un cirujano extirpa un corazón enfermo y lo sustituye por el de un donante. Durante el trasplante, una bomba mecánica se encarga de hacer circular la sangre por el cuerpo mientras el cirujano extirpa el corazón enfermo y lo sustituye por un corazón sano procedente de un donante recientemente fallecido.

El cirujano conecta el corazón del donante a los principales vasos sanguíneos y conecta el corazón a unos cables que controlan temporalmente los latidos cardíacos. El procedimiento dura varias horas.

Para evitar que el cuerpo rechace el corazón del donante, el cirujano le administrará medicamentos potentes (inmunosupresores) inmediatamente después de la cirugía. Debe seguir tomándolos.

Qué esperar

Tras un trasplante de corazón, el proceso de recuperación es similar al de otras cirugías cardíacas.

Pasará 1 o 2 semanas en el hospital después de la cirugía. Es posible que tenga que quedarse más tiempo. La duración de la estancia dependerá de su estado de salud y de si sufre complicaciones derivadas de la cirugía. Durante su estancia en el hospital, comenzará un programa de rehabilitación cardíaca. Además, los médicos le harán revisiones cardíacas para asegurarse de que su cuerpo no está rechazando el órgano.

Rehabilitación cardíaca

Un programa de rehabilitación cardíaca puede ayudarle a recuperarse de la cirugía y a volver a llevar una vida activa.

Su corazón trasplantado responderá a la actividad de forma ligeramente diferente. Su frecuencia cardíaca no aumentará como solía hacerlo. Además, tendrá una frecuencia cardíaca en reposo más elevada. Esto se debe a que algunos de los nervios que controlan el corazón se cortaron durante la cirugía.

Tras un trasplante de corazón, debe seguir un estilo de vida estricto que incluye la toma diaria de medicamentos y la atención médica regular. Esto incluye la toma periódica de muestras (biopsias) del tejido cardíaco trasplantado para detectar posibles rechazos.

Por qué se hace

El trasplante de corazón es una opción cuando el corazón ya no funciona lo suficientemente bien y la persona corre riesgo de muerte. Se puede considerar un trasplante de corazón cuando una persona padece una cardiopatía grave y es probable que se beneficie al máximo del corazón de un donante. Una persona puede ser candidata a un trasplante si se da alguno de estos casos:

  • La persona padece insuficiencia cardíaca terminal, cardiopatía isquémica, miocardiopatía o cardiopatía congénita.
  • La persona tiene pocas posibilidades de sobrevivir más de un año sin un trasplante de corazón.
  • La persona no padece otras afecciones médicas graves que puedan reducir su esperanza de vida.
  • El médico tiene la firme convicción de que un trasplante de corazón aumentará la supervivencia y mejorará la calidad de vida de la persona.

En algunos centros, los candidatos a un trasplante deben demostrar que han dejado de fumar, de consumir alcohol y de tomar drogas recreativas durante un período de tiempo (por ejemplo, seis meses) antes de que se les considere para su inclusión en la lista de espera de trasplantes.

Cuál es su eficacia

En personas cuidadosamente seleccionadas, un trasplante de corazón puede tener muy buenos resultados. Aproximadamente 90 de cada 100 personas que se someten a un trasplante de corazón sobreviven al menos un año. Aproximadamente 53 de cada 100 sobreviven 10 años.

La mayoría de las personas pueden disfrutar de una buena calidad de vida tras el trasplante. Pueden llevar una vida activa, tener una vida social y reincorporarse al trabajo.

Riesgos

Entre los riesgos del trasplante de corazón se incluyen:

  • Rechazo del corazón del donante.
    • Para detectar un posible rechazo, los cirujanos analizarán periódicamente una muestra (biopsia) del tejido cardíaco. También le realizarán una ecocardiografía, un electrocardiograma (ECG) o análisis de sangre.
    • Si el cuerpo rechaza el corazón, se le administrarán otros medicamentos (como inmunosupresores o esteroides) para inhibir el sistema inmunitario y evitar que rechace el corazón del donante. Estos medicamentos pueden tener efectos secundarios graves, entre ellos un mayor riesgo de infecciones y cáncer.
  • Infección.
  • Obstrucción de las arterias (aterosclerosis) que puede producirse en el corazón del donante. (Esto suele ser una complicación y puede afectar a la supervivencia a largo plazo).
  • Muerte.

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Créditos

Revisado: 27 febrero, 2026

Autor: El personal de WebMD Ignite
Comité de revisión clínica
Todo el material educativo de WebMD Ignite es revisada por un equipo que incluye médicos, enfermeras, profesionales sanitarios avanzados, dietistas registrados y otros profesionales de atención médica.

Revisado: 27 febrero, 2026

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